Cambio en la Pyme y envejecimiento. Morir de éxito.

Cambio en la pyme

Quizá puede sorprender, pero no es generalizado que las pequeñas empresas afronten con decisión el imprescindible cambio en la Pyme.

En muchas ocasiones se realizan tímidas acciones, ya sean formativas o de consultoría, pero que no son lideradas con determinación por el empresario y que acaban siendo «brindis al Sol» que, aunque positivas, no pasan de solamente impregnar la organización, sin llegar a variar los hábitos de trabajo y la cultura organizacional.

El cambio en la Pyme. Porqué no se acomete.

En realidad, algunas Pymes solo afrontan el cambio cuando se ven forzadas por las circunstancias. Dicho cambio en la Pyme siempre encuentra enfrente numerosas inercias que hay que vencer y esto no es fácil ni cómodo de liderar.

Ante esta dificultad, el empresario o la empresaria, no pocas veces, opta por seguir en su zona de confort, más aún si la empresa, mal que bien, sigue dando beneficios y sobrevive dignamente.

Cuándo se acomete el cambio en la Pyme

Existen diversos motivos que llevan al propietario de la Pyme a, por fin, empujar la evolución de la empresa a cotas de mayor productividad, calidad y eficiencia mediante el cambio en la Pyme. Muchos de ellos son forzados por las siguientes circunstancias:

  • Cambio generacional. La gestión de la empresa es traspasada a la siguiente generación y, o bien el nuevo gestor simplemente no está de acuerdo con la gestión hasta el momento o, simplemente, la relación con la plantilla no es tan jerárquica y de confianza como la anterior generación, por lo que comienzan a generarse situaciones comprometidas.
  • Problemas de solvencia económica. Más aún teniendo en cuenta la gran volatilidad de las condiciones del mercado de los últimos años, que pueden amenazar la viabilidad económica de la empresa en intervalos de tiempo realmente cortos.
  • El crecimiento sostenido que, unido a una gestión muy personalista y poco estructurada de la empresa, provoca la saturación laboral del empresario, hasta el punto de poner en riesgo el buen funcionamiento de la Pyme o incluso la salud de dicho administrador.

Este último punto suele tener un factor adicional que es el envejecimiento de la propietaria o propietario y que nos tiene que hacer conscientes de iniciar el cambio en la pyme lo antes posible.

El envejecimiento como factor de riesgo adicional de una gestión personalista con crecimiento empresarial

Para la Pyme el crecimiento habría de ser una gran noticia. No es fácil para una empresa facturar un poco más cada año, más aún en el convulso ambiente social y económico de los últimos años.

Sin embargo, algunas Pymes, dirigidas con gran dedicación por sus propietarios, consiguen este objetivo año tras año.

El problema puede surgir si, como se indicaba antes, este crecimiento es fruto de una gestión muy detallista e intensa directamente del empresarios y no por la definición de los procedimientos y tecnologías para conseguir un buen funcionamiento de la empresa de manera autónoma.

En otras palabras, la Pyme depende totalmente de la supervisión y control personal de su propietario para su buen funcionamiento y esto, a la larga, será un problema realmente importante.

Esto provoca que la propiedad esté atada constantemente a la empresa y, en un escenario de constante crecimiento, esta obligación no hace más que incrementarse constantemente.

Empresario agobiado antes del cambio en la pyme
Una empresa de gestión personalista puede «esclavizar» al empresario

Como factor adicional (y muchas veces definitivo), el envejecimiento de la empresaria o empresario provoca inexorablemente una pérdida de energía y capacidad de esfuerzo.

Llegado el momento, con una exigencia cada vez mayor y cada vez menores capacidades, el empresario se enfrenta a un incremento de los problemas, en ocasiones exponencial, que muchas veces pone en jaque la viabilidad de la empresa.

Qué puede hacer el empresario ante el envejecimiento

El empresario ha de impulsar lo antes posible la evolución constante y el cambio en la Pyme para evitar esta situación, por supuesto siempre antes de llegar al momento crítico en el que la exigencia supere sus capacidades. Los campos de desarrollo principales son los siguientes:

  • Definición de los procesos de gestión y mejora de la organización empresarial
  • Digitalización de dichos procesos, siempre dentro de las posibilidades de la empresa. Existen herramientas, incluso gratuitas, para mejorar la gestión de la empresa.
  • Profesionalización de la estructura, ya sea encontrando las figuras adecuadas o impartiendo la formación necesaria a la plantilla actual.
  • Mejora del compromiso, responsabilidad y autoridad de la plantilla.

Si crees que podrías enfrentarte a esta situación en el futuro, adelántate y comienza a resolverlo. Nosotros podemos aconsejarte.

cambio en la pyme Consultoría
Consultoría especializada en conseguir el Cambio en la Pyme Familiar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta página web incluye cookies, usadas únicamente para personalizar el contenido y analizar el tráfico.
Más información aquí: Política de Cookies